Nuestros principios de convivencia

Estos principios de convivencia están basados en los “Códigos para compartir” de Sutty Web, que a su vez derivan de los  “Códigos para compartir, hackear, piratear en libertad” publicados por el Partido Interdimensional Pirata.

Para hacer visible y convocar la diversidad en nuestras intervenciones, nombramos a las personas en plural femenino y hacemos uso del sufijo -e (ejemplos: docente/docentes) o , que se pronuncia como “-e”, pero establece una diferencia respecto a la -e de algunos sustantivos cuyo plural es masculino aún cuando termina en -es (ejemplo: inventores = masculino / inventoræs = neutro). Hacemos esto para reconocer la participación de las personas disidentes de género y no binaries, que -además de formar parte de la historia de nuestra iniciativa- también hemos formado parte de muchas historias de las que hemos sido sistemáticamente invisibilizades.

Nunca responderemos con apatía frente a situaciones de discriminación, estigmatización, racismo, clasismo, capacitismo, misoginia, nb/transfobia, lesbo/bi/homofobia, cualquier expresión de odio o conductas abusivas. Ante estas actitudes, daremos prioridad al bienestar de las personas afectadas y quienes asistan a nuestros espacios y actividades; procurando condiciones que garanticen la participación entusiasta y el respeto recíproco. Nuestra intención es cultivar espacios libres de estas y cualquier otro tipo de manifestaciones de violencia.

Si estás enfrentando actualmente alguna situación de violencia en alguno de nuestros espacios o actividades:

  • Espacios o actividades presenciales: Acércate a quien represente a comun.al en el espacio donde estés participando, daremos respuesta inmediata a lo que nos compartas desde un enfoque no punitivo, poniendo tu bienestar al centro.
  • Espacios o actividades virtuales: Contacta directamente a quien esté facilitando la actividad en la que participas para que busquemos alguna forma de restaurar tu bienestar y frenar el daño que estés enfrentando.

Si ha pasado (cualquier cantidad de) tiempo desde que participaste en algún espacio o actividad facilitado por comun.al y reconoces alguna situación que haya sido violenta, te haya puesto en riesgo o te haya resultado incómoda: por favor escríbenos a contacto@comun.al y cuéntanos tu experiencia. Nos pondremos en contacto contigo lo más pronto posible para ofrecerte escucha y acompañamiento hacia posibles rutas de reparación, pero también aprenderemos de esta experiencia para mejorar/actualizar nuestros principios y reconocer los elementos que dieron pie a lo que viviste, con la intención de evitar que otres pasen por lo mismo que hayas atravesado.

Introducción

La intención de estos principios de convivencia es permitirnos compartir un parámetro para construir colectivamente espacios de colaboración, aprendizaje y convivencia en torno a las actividades y propuestas que promovemos desde comun.al. En estos principios proponemos una serie de conductas que buscamos incentivar en nuestras intervenciones, así como una descripción de acciones o actitudes que son inaceptables para nosotres.

No tienes que estar de acuerdo con nuestros principios, sin embargo el que activamente busques ir contra ellos -afectando el bienestar de otres o “rompiendo” las dinámicas que nos permitan mantenerlo- comunica que no te interesa participar de nuestros procesos. A nosotres tampoco nos interesa que personas que pretenden menoscabar el bienestar colectivo participen en nuestros espacios. Nuestra prioridad es el bienestar de quienes confían en nosotres y respetan estos principios, no escatimaremos en las medidas que sean necesarias para procurarlo.

Como los códigos de los que nos inspiramos para construir nuestros principios, nuestros principios convivencia están en permanente mutación colectiva y actualmente se nutren de las siguientes fuentes:

Procuramos fomentar una comunidad abierta, así como mantener espacios de posibilidad que nos permitan aprender y transformarnos para generar propuestas que sean incluyentes en la práctica, más allá del discurso. Nuestros aportes -así como los de quienes nos inspiran y permiten que construyamos sobre su trabajo- parten de reflexiones, intervenciones, prácticas, experiencias y retroalimentaciones múltiples que continúan en permanente desarrollo.

¿Consideras que nos falta incorporar algo? ¡Queremos saber más al respecto! Escríbenos a: contacto@comun.al y haremos lo posible para sumarlo.

Procurar el buen trato

Entendemos el buen trato como una apuesta colectiva por el buen vivir, lo que implica no solamente tratarnos bien mutuamente entre personas sino también respetar y procurar el bienestar de comunidades, espacios, herramientas, entornos y otras personas (incluso no humanas) con quienes interactuamos.

En relación a otras personas humanas, priorizaremos la dignidad y apostaremos a suponer que -a pesar de nuestros errores- existe buena voluntad y disposición para reparar cualquier daño o malentendido. En este sentido, el respeto a la identidad de otres (entendida como la serie de rasgos y características que nos diferencian entre personas y comunidades) es fundamental, por lo que proponemos los siguientes principios:

  • Escucha activamente: al convivir con personas cuyas experiencias nos son ajenas, es normal que nos surjan muchas dudas; sin embargo no es “deber” de otres resolvernos estas inquietudes. Antes de abordar a otres, escucha y observa: ¿están disponibles para conversar contigo? ¿es necesario que les des información que podría herirles? ¿es un lugar adecuado para tener una conversación sensible? Si tú fueras la otra persona ¿te incomodaría que alguien que no conoces se acercara así a ti?
  • Desecha tus prejuicios: evita presuponer, juzgar o generar interpretaciones innecesarias sobre otres. Si tienes dudas, pregunta oportunamente. Si alguien te señala un comportamiento o comentario inadecuado: asume responsabilidad, procura reparar el daño y aprende de esta experiencia para evitar lastimar a otres.
  • Respeta otras identidades: si alguien hace explícita la forma en que quiere ser referenciade, respétala. Todes estamos aprendiendo a convivir con experiencias diversas para desmontar estigmas y prejuicios. Que se nos dificulte incorporar a nuestros vocabularios conceptos y formas nuevas no es pretexto para ignorar los llamados específicos a mostrar respeto a la dignidad de otres, reconociendo y respetando su identidad.
  • Respeta los límites de otres: todas las personas tenemos diferentes maneras de navegar distintos escenarios sociales para sentirnos segures y mantener nuestra energía. Presta atención y respeta los espacios o distancias que otres establezcan, para evitar ejercer acciones que pasen por encima de esos límites.
  • Evita exhibir a otres: todas las personas somos distintas pero esto no quiere decir que seamos únicamente lo que nos diferencia. No es aceptable hacer comentarios sobre el aspecto, la identidad, las creencias, las condiciones de salud o preferencias de otres. Desestimar, ridiculizar o hacer burlas en torno a esto es una práctica abusiva que no será permitida.
  • Contribuye a que otres puedan participar lo más abiertamente posible: al participar en cualquier espacio, tienes la posibilidad de promover que otres se sientan bienvenides en él. A medida que procuremos el bienestar de otres, también estamos procurando nuestro propio bienestar: ¡aprendamos a relacionarnos con amabilidad y construyamos espacios acogedores para todes!

Garantizar que nuestros espacios, actividades y materiales no sean excluyentes

Nombrar y escuchar son habilidades que se desarrollan a partir de las posibilidades que tengamos para aprender y retroalimentarnos en un entorno abierto, dispuesto a permitir que todes nos expresemos, nos comprendamos y nos procuremos.

  • Aprendamos a escuchar: Todas las personas tenemos algo valioso que comunicar(nos), apostar a la escucha activa nos permite estar presentes y con disposición para reconocer estas posibilidades de aprendizaje compartidas con otres. Incluso cuando hay algo que no entendamos o con lo que no estemos de acuerdo, apostamos a preguntar o abrir el diálogo en lugar de descartar las experiencias de otres, hacer comentarios pasivo-agresivos o reforzar prejuicios.
  • Aprendamos a nombrar: Nos interesa lo que todes quieran decir. Por lo tanto, si sientes más comodidad para tomar la palabra, participar, hablar u opinar en público, ten en cuenta que quizás haya otras personas a quien les intimide hacerlo. Sé consciente del espacio que ocupes y permite que otres puedan tomarlo también. A veces el silencio es la condición para que otres puedan animarse a hablar, ¡no olvides que incentivarles no es lo mismo que presionarles! Queremos que las personas sientan confianza para compartir, no que se sientan obligadas a hacerlo.
  • Construyamos puentes: Creemos que los espacios de aprendizaje son espacios que nos liberan y nos nutren mutuamente. Aunque asumimos responsabilidades en torno a la facilitación de contenidos, herramientas y espacios, somos conscientes de que no hace falta ser “una voz autorizada” para opinar y participar. El conocimiento, la cultura y las resistencias se construyen entre todes; queremos  compartirlos de las formas más libres y accesibles también. Procuramos incentivar la diversidad de experiencias, saberes e interlocutoræs, buscando que la información fluya y se nutra entre todes, convirtiéndose en un vehículo de memoria, resiliencia y posibilidad.
    • No nos interesa la inclusión como discurso, para nosotres la inclusión es una práctica de justicia, dignidad y de apoyo mutuo. Privilegiamos el bienestar y la participación de personas discas y neurodiversas, a sabiendas que esto es también una forma de hacernos cargo de revertir los impactos que han recibido por la discriminación, el estigma y la alienación que nuestras sociedades han ejercido históricamente sobre estas poblaciones.
  • Construyamos acuerdos: Cada persona es distinta y tiene distintos límites para procurar su bienestar. Hay que evitar asumir las estrategias de autocuidado que cada une pueda tener, por esto es importante generar acuerdos que nos permitan establecer parámetros claros donde contemplemos salvaguardas para: respetar el espacio personal, respetar las preferencias en torno al contacto físico, respetar las formas diversas de participación, respetar la privacidad y respetar la identidad de otres. Los acuerdos no pueden ser fijos, confidenciales ni inamovibles. Para ser congruentes con cada espacio y responder a las necesidades particulares de todas las personas que participen en él, tienen que estar permanentemente abiertos para ser consultados, actualizados y modificados.
  • Seamos corresponsables: Por falta de experiencia, conciencia o conocimiento podemos incomodar a otres. Además de no querer incomodar a otres, tampoco queremos que ese mal-estar escale a otro tipo de daño, por lo que tenemos disposición a escuchar cuando esto se nos señale, comunicar cuando identifiquemos que esto está sucediendo y ayudar a otres a darse cuenta de que están replicando estas actitudes.
    • ATENCIÓN: Nuestra prioridad es el bienestar de todas las personas que participen en nuestros espacios y llevamos a la práctica nuestro compromiso con la construcción de espacios acogedores e incluyentes. Si alguien insiste en repetir un comportamiento dañino, después de que se le haya dado aviso del mismo, tomaremos las medidas que permitan a las personas afectadas recuperar la confianza en el espacio (y quienes lo integramos) de la forma más rápida posible; incluso si esto implica expulsar del espacio a quienes insistan en replicar estas conductas dañinas.
  • Reconozcamos y evitemos las dinámicas dañinas: Es nuestra prioridad construir un clima de respeto que nos permita tener diálogos necesarios para resolver conflictos, aprender colectivamente y romper las dinámicas que reproducen el daño en nuestros entornos. Aceptamos las críticas constructivas que se enuncian desde este lugar, llevando a la práctica nuestra intención de respetar diferentes puntos de vista, experiencias, creencias, siempre y cuando no busquen menoscabar la dignidad, los derechos ni el bienestar de otres. De ninguna manera daremos trato “imparcial” a discursos que promuevan la discriminación, la estigmatización o la proliferación del odio en nuestros espacios. No se puede “ser neutral” en situaciones de injusticia ni abuso.
  • Transformemos nuestras dinámicas: Mostramos empatía y respeto hacia las personas con quienes compartimos espacios. No solamente ponemos cuidado en el uso de lenguaje amable e inclusivo, también procuramos actuar de forma amable e inclusiva. Sabemos que la diversidad nutre y fortalece nuestras comunidades, por eso incentivamos las posibilidades de encuentro con personas, historias, contextos y realidades que nos permitan aprender a convivir aunque no compartamos gustos, creencias, posturas, experiencias o saberes. Para evitar equivocarnos en cómo tratamos a otres, recomendamos siempre preguntar de manera respetuosa y evitar acciones, actitudes, comentarios o chistes que puedan herir a otres.
  • Sanemos juntes: Para nosotres es importante reconocer el impacto que tiene el trauma intergeneracional en el tejido social en el que nos desarrollamos. Si creemos que determinados temas o materiales pueden impactar negativamente en algunas personas (haciéndoles revivir experiencias traumáticas, detonando fobias, siendo difíciles de tolerar, estando cargados de violencia o imágenes corporales muy explícitas), daremos estas advertencias antes de abordarlos o compartirlos; esto permite que cada quién pueda elegir si acceder o no a esos contenidos, evitando que le tomen por sorpresa.
  • Crezcamos juntes: Aprendamos juntes.

Honrar el consentimiento informado, para la protección de mi/tu/nuestra información

Queremos que las personas tengan el control de su información personal. Entendemos los impactos que tiene el menoscabo de la privacidad en nuestro contexto y buscamos contribuir activamente a que generemos conciencia colectiva en torno a la importancia de proteger nuestra información personal y sensible, para esto pedimos que:

  • No compartas información personal ni fotografías que permitan identificar a las personas que participan en nuestros espacios si no tienes su consentimiento informado -consulta a quienes puedas exponer y explica a detalle qué usarás, para qué y cómo/dónde- antes hacerlo (¡también ten esto en cuenta antes de etiquetarlas en redes sociales!)
  • Si quieres publicar algo sobre nuestros espacios en tus redes sociales: evita compartir la ubicación mientras estemos en el espacio y presta atención a que la geolocalización también esté desactivada antes de hacer la publicación (es una buena práctica evitar publicar “en tiempo real”)
  • Evita exponer a personas menores de edad. Repudiamos el adultocentrismo y reconocemos la importancia de permitir que las personas menores de edad decidan sobre su información: tómales en cuenta, explica qué quieres compartir (una foto con su imagen, una foto de su trabajo, un video, alguna experiencia que hayan compartido), consúltales si puedes hacer ese uso de su información, respeta sus elecciones y -específicamente en caso de que sean demasiado jóvenes (0 a 12 años)- consulta a quienes les acompañen.

En nuestros espacios no solamente compartimos información personal, también compartimos información que construimos y nutrimos de distintos procesos colectivos, reflexiones compartidas y trabajo creativo, de comunicación, de investigación, análisis crítico, contextualización/actualización y pedagogía para aprender juntes. Hacemos todo esto con mucho cariño, sin fines de lucro y con la esperanza de construir puentes que nos permitan colectivizar el conocimiento.

Si quieres compartir o reutilizar algún material publicado por nosotres, te agradecemos que tomes en cuenta que todos los contenidos que producimos están bajo una licencia Creative Commons CC-BY-NC-SA 4.0. Esto quiere decir que, sin importar en qué parte del mundo estés, puedes compartir y adaptar cualquiera de nuestros materiales, publicaciones o videos siempre y cuando no olvides darnos crédito por usarlos (al hacer esto nos ayudas a mantener vivo el proyecto, vinculándonos con otres y abriendo posibilidades a más colaboraciones que nutran nuestro trabajo y apoyen nuestra subsistencia), no los uses con fines comerciales y compartas estos materiales -o lo que crees a partir de ellos- con la misma licencia: es decir, bajo las mismas condiciones de uso; ¡contribuyamos a la cultura libre!

Responder ante el daño

  • Al asumir una apuesta hacia la reparación del tejido social y la justicia transformativa, asumimos también la responsabilidad que viene con abrir espacios a la colectividad. Contamos con herramientas para ofrecer escucha activa, contención y respuestas corresponsables en situaciones de violencia, si estás enfrentando una situación de violencia en alguno de nuestros espacios o actividades:
    • Espacios o actividades presenciales: Acércate a quien represente a comun.al en el espacio donde estés participando, daremos respuesta inmediata a lo que nos compartas desde un enfoque no punitivo, poniendo tu bienestar al centro.
    • Espacios o actividades virtuales: Contacta directamente a quien esté facilitando la actividad en la que participas para que busquemos alguna forma de restaurar tu bienestar y frenar el daño que estés enfrentando.
  • Si ha pasado (cualquier cantidad de) tiempo desde que participaste en algún espacio o actividad facilitado por comun.al y reconoces alguna situación que haya sido violenta, te haya puesto en riesgo o te haya resultado incómoda: por favor escríbenos a contacto@comun.al y cuéntanos tu experiencia. Nos pondremos en contacto contigo lo más pronto posible para ofrecerte escucha y acompañamiento, pero también aprenderemos de esta experiencia para mejorar nuestros principios y aprender a reconocer los elementos que dieron pie a lo que viviste, con la intención de evitar que otres pasen por lo mismo que hayas atravesado.
  • Se espera que la persona a la que se la haya pedido que cese algún comportamiento -que infrinja estos principios- acate el pedido de forma inmediata, incluso si no está de acuerdo con este. Si el comportamiento persiste y se ignoran los avisos, la persona que ejerza la conducta dañina será expulsada del espacio.
  • Quienes gestionamos los espacios y facilitamos actividades desde comun.al nos reservamos la posibilidad de vetar a personas dañinas de nuestras iniciativas, poniendo al centro el bienestar de las personas que participan en ellas para procurar la continuidad de nuestras apuestas de justicia transformativa sin caer en prácticas punitivas para responder a escaladas de violencia.
  • Estos principios están en permanente construcción colectiva. El objetivo principal es generar un ambiente inclusivo y no expulsivo, un ambiente transparente y abierto en el que no haya escalones faltantes (ausencias que todo el mundo reconoce y sobre las que se da aviso, pero de las que nadie se quiere hacer cargo). Es importante que se adapte a las actividades y se nutra de las contribuciones de les usuaries. Recibir tus comentarios y aportes nos ayudará a cumplir con su objetivo principal. Si consideras que nos falta incorporar algo, por favor escríbenos a: contacto@comun.al y haremos lo posible para sumarlo.

¡Gracias por llegar hasta acá! Tu participación informada es importante para nosotres, esperamos que disfrutes lo que compartimos contigo y -sobre todo- que sigamos aprendiendo juntes.

Nuestros ejes de trabajo

Construimos nuestros proyectos en relación a nuestras tres líneas de trabajo, alrededor de las cuales buscamos contribuir a la promoción de la diversidad, la inclusión, la defensa de derechos humanos y la organización comunitaria hacia un horizonte de posibilidad, esperanza y sanación de los entornos que hoy en día habilitan los abusos de poder y la violencia que también se ejercen a través de las tecnologías.

Nuestros ejes de trabajo son:

  • La recuperación y preservación de la memoria:
        Como una apuesta por procurar los bienes comunes colectivos, el conocimiento libre/abierto y compartir las “rutas” de distintos movimientos sociales que pasan por el uso de las tecnologías como herramientas para el acceso a la justicia.

Reconocemos la falta de espacios y recursos que nos permitan conocer las luchas, los retos y los aprendizajes de quienes nos precedieron en los movimientos sociales que ahora sostenemos, es por esto que buscamos tejer puentes entre los saberes de quienes han sostenido estas luchas para reconocernos en sus trayectos y poder transmitir nuestros propios aprendizajes a las generaciones de defensoræs por venir.

  • La justicia transformativa:
        Como una apuesta permanente por abordar las propuestas desde un enfoque psicosocial que nos permita entender/situar/resignificar las violencias que se ejercen a través de las tecnologías y transformarlas en herramientas para el acceso a la justicia.

Traemos los aprendizajes al tiempo presente para reconocer las oportunidades que nos permitan mantener resistencias alegres, sostenibles y transformadoras que reconozcan los impactos psicosociales de quienes participamos en las luchas sociales y nos permitan trazar propuestas políticas de incidencia, acción y construcción de otros futuros posibles para la dignidad y la diversidad.

  • La resiliencia digital:
        Como una apuesta para el aprendizaje descentralizado y replicable, compartiendo habilidades críticas que nos permitan proteger nuestros derechos e integridad frente a las condiciones que restringen nuestras posibilidades a través del abuso de poder.

Procuramos el fortalecimiento de las personas que conforman los movimientos y resistencias sociales en su más amplia diversidad. Queremos construir autonomía a través de la consciencia de las implicaciones y posibilidades que vienen con el uso de las tecnologías, rompiendo la ingenuidad y nutriendo nuestras habilidades para imaginar y crear tecnologías que respondan a nuestros derechos y autonomía.

Misión, visión y valores de comun.al

Tras un año de trabajo y consolidación de la iniciativa hemos definido cuáles son los principios que dan vida a comun.al. Nuestra misión, visión y valores están pensados a partir de las reflexiones donde hemos participado y en relación al contexto al que pertenecemos, donde queremos incidir en una transformación profunda que nos permita rescatar el tejido social, promover la autonomía y generar resiliencia a partir de la retroalimentación entre los distintos movimientos sociales que participan en la defensa de derechos humanos en México, América Latina, el Sur Global y otras latitudes.

Algo que está implícito en nuestro trabajo es nuestra apuesta permanente por la dignidad, entendida como algo que no se otorga a otræs sino que es inherente a todas las personas con quienes nos relacionamos, a quienes acompañamos y con quienes tejemos alianzas en nuestro camino. Somos una iniciativa abiertamente anti-racista, procuramos el respeto a todas las personas sin importar su origen, características, identidad sexo-genérica, ni sus condiciones físico-psico-sociales y construimos espacios libres de violencia, discriminación o abusos de poder. Apostamos a la construcción de alianzas aún en el disentimiento (respetando los principios recién compartidos) y promovemos la resolución de conflictos desde la no-violencia, para transformar las estructuras que han diluído el tejido social en nuestra región.

Misión

Promover el desarrollo de habilidades críticas y el uso de herramientas digitales para el acceso a la justicia y la transformación social.

Visión

Fomentar la justicia transformativa con una perspectiva psicosocial, aprovechando tecnologías que sirvan como herramientas para amplificar los alcances de nuestras apuestas políticas y promuevan la construcción de resiliencia entre movimientos sociales.

Valores

Corresponsabilidad, solidaridad, creatividad, autonomía, colaboración, resiliencia.

Nuestra historia

A finales de 2021, comun.al nace como un laboratorio de resiliencia digital para compartir herramientas, recursos y espacios con el objetivo de facilitar el acceso a las tecnologías como herramientas para la organización social, la defensa de los derechos humanos y el acceso a la justicia. Buscamos nutrir posibilidades que sostengan las distintas manifestaciones de creatividad que surjan para seguir construyendo resistencias a los abusos de poder en América Latina.

Desde comun.al tenemos claro que la complejidad de nuestras luchas y resistencias viene también acompañada de largos procesos de aprendizaje. Ante esto, apelamos a que nuestros contenidos, eventos y herramientas fomenten el desarrollo de espacios seguros para todas las personas que participan, comparten y hacen uso de lo que construimos. Queremos ser congruentes con las luchas por la dignidad, la memoria y la justicia en toda su diversidad y hacemos público nuestro compromiso por atender cualquier inquietud, conflicto o necesidad de reparación que surja dentro de los espacios permanentemente abiertos a diversidades, disensos y aprendizajes que buscamos construir. En comun.al no hay espacio para el abuso, el odio, la LGBTQI+fobia, la discriminación, la misoginia, el racismo, el maltrato, el capacitismo, la estigmatización, ni la impunidad.

Nuestras líneas de trabajo se consolidan en 3 ejes:

  • La recuperación y preservación de la memoria:
        Como una apuesta por procurar los bienes comunes colectivos, el conocimiento libre/abierto y compartir las “rutas” de distintos movimientos sociales que pasan por el uso de las tecnologías como herramientas para el acceso a la justicia.
  • La justicia transformativa:
        Como una apuesta permanente para abordar las propuestas desde un enfoque psicosocial que nos permita entender/situar/resignificar las violencias que se ejercen a través de las tecnologías y transformarlas en herramientas para el acceso a la justicia.
  • La resiliencia digital:
        Como una apuesta para el aprendizaje descentralizado y replicable, compartiendo habilidades críticas que nos permitan proteger nuestros derechos e integridad frente a las condiciones que restringen nuestras posibilidades para someternos a las prácticas abusivas vinculadas al uso de tecnologías y en los entornos digitales.

Además de los eventos, materiales y recursos generados desde el laboratorio, comun.al también busca consolidar una caja de herramientas de acceso libre y gratuito. Todas las herramientas que compartimos están pensadas para procurar la privacidad y promover la descentralización de servicios basados en internet. Compartimos estas herramientas con la intención de construir posibilidades que permitan a las personas usuarias de internet acceder a herramientas para crear, aprender y compartir sin comprometer su privacidad ni tener sus derechos condicionados a los intereses de empresas abusivas o Estados autoritarios.


¿Cómo surge comun.al?

comun.al surge a finales de 2021 como un esfuerzo que permita sumar a las diferentes resistencias por la defensa de derechos humanos en América Latina a partir de fomentar el uso de tecnologías como herramientas para el acceso a justicia, frente a las crecientes olas de violencia digital por parte del Estado en los distintos países de la región.

Esta iniciativa reúne conocimientos, experiencias y memorias que han surgido de los distintos frentes de resistencia donde personas activistas, periodistas y defensoras de derechos humanos han generado rutas hacia procesos de construcción de justicia que transformen nuestras diversas realidades para preservar la dignidad y la vida.

Las violencias que se ejercen a través de las tecnologías son la continuación de las violencias que se han ejercido históricamente hacia quienes rompen con la hegemonía establecida por el régimen en turno. Partiendo de esto buscamos que comun.al sirva para preservar la memoria y fomentar espacios de encuentro y la creación de grupos afinidad entre los movimientos sociales y activistas que aprovechan las tecnologías como herramientas para resistir y subvertir los abusos de poder que menoscaban nuestros derechos.


¿Qué es comun.al?

Comun.al es un laboratorio donde nos reunimos para compartir experiencias y saberes en torno a derechos humanos y tecnologías en América Latina. Es una propuesta para descentralizar el conocimiento y preservar la memoria de los movimientos e iniciativas para fomentar el acceso a la justicia en nuestra región.

Desarrollamos espacios de diálogo, materiales de consulta y eventos que promueven aproximaciones críticas a las tecnologías, centrando nuestras reflexiones en los derechos humanos que se amplifican o menoscaban a partir de ellas.

Apostamos al uso de tecnologías de código abierto y a los comunes digitales para amplificar el acceso al conocimiento y el fortalecimiento de habilidades que nos permitan aprender, experimentar (con) y crear herramientas que nos ayuden a desarrollar propuestas creativas, sostenibles y libres; para resolver nuestras necesidades desde lo local, apoyándonos en esfuerzos colaborativos y romper con las dependencias que centralizan el poder, restringiendo nuestra autonomía y dignidad.


¿A qué nos referimos cuando hablamos de descentralización?

Desde comun.al pensamos la descentralización como una apuesta política para manifestar la diversidad tanto en los espacios digitales como en nuestros espacios de incidencia. Pensamos en la importancia de reconocer que los esfuerzos, los logros y las luchas donde participamos son posibles únicamente a partir de la colaboración y la constante retroalimentación entre quienes colaboramos.

Cuando hablamos de descentralización hablamos de espontaneidad, diversidad, posibilidades y también de crear espacios donde la dignidad y el respeto hacia todas las manifestaciones identitarias permita que cada persona se exprese y desarrolle de forma libre y constructiva al interior de las comunidades de afinidad en las que participe.

Para comun.al la descentralización es una forma de resistir a las lógicas neoliberales, a la cultura de la competencia y a las barreras que impiden que la información y el conocimiento lleguen a más personas. Es por esto que tanto las reflexiones como los eventos y las herramientas que compartimos están enfocadas a promover la descentralización usando las tecnologías como herramientas para sostener resistencias diversas y posibilidades múltiples.


¿Quiénes contribuyeron a la creación de comun.al?

Desde sus inicios, comun.al se ha nutrido de la inspiración provocada por el trabajo de personas que defienden derechos humanos, pero también de las personas que creativamente han buscado formas de inventar nuevas herramientas que contemplen un enfoque que permita que otræs nos nutramos de esos conocimientos para seguir resolviendo nuestras necesidades, inspirarnos para crear herramientas nuevas o tener acceso a recursos que eventualmente se transformen en propuestas diversas, descentralizadas y útiles para las personas, no para los intereses de empresas, Estados o grupos de poder que nos perjudican.

Particularmente, en hacer posibles las reflexiones que dieron origen a comun.al, al día de hoy han contribuido diversas activistas y ciberfeministas latinoamericanas entre ellas: Indira Cornelio, Anaiz Zamora, Erika Smith, Constanza Figueroa, Candy Rodríguez, Jesica Ciacci, Florencia Goldsman, Loreto Bravo, Irene Soria, Estrella Soria, Liliana Zaragoza, Diana Moreno, Rosaura Zapata, Stefanía Acevedo, Paola Ricaurte, Guiomar Rovira, Amaranta Cornejo, Nadia Cortés, Tajëëw Díaz, Eréndira Derbez y muchas más…

En facilitar la experiencia técnica y los conocimientos específicos para la incorporación de las distintas herramientas que compartimos por acá, recibimos el apoyo de Israel “Pirra” Mora. Para lanzar este sitio, el primer hogar de comun.al, recibimos el apoyo de Tierra Común y en particular del compañero Omar a quien su paciencia y apoyo agradecemos profundamente.

Además, la inspiración en organizaciones y colectivas como Sursiendo, Ciberseguras, Luchadoras, Vita Activa, Redes A.C., Rizomática, Palabra Radio, Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), Colectivo Disonancia, Consorcio Oaxaca, Centro Prodh, #SeguDigital, Creative Commons México y muchas más nos ha llevado a profundizar de manera crítica la importancia de incidir en la defensa de derechos humanos desde todos frentes que nos sea posible: hasta que la dignidad se haga costumbre.